Camino de Amor. Camino de Vida.
Todos los caminos convergen en un único camino, que hemos de mirar desde una visión nueva que emerge a la vida.
Soltar condicionamientos, apegos, anclas, identidad, etiquetas,,, lastre que portamos en nuestros hombros y dificulta nuestro avanzar.
Avanzar al centro de la misma fuente que nos dio la vida, retornar al punto donde confluyen todos en Uno.
Experiencias de la identidad, que hacen de esta vida pura dualidad.
Laberintos de vivencias acumuladas en el caminar nos van distanciando en la periferia y nos impiden alcanzar el centro mismo de la dualidad, donde ambos opuestos se unifican en unicidad, observando que ambos son necesarios para equilibrar el movimiento continuo que la vida misma nos tiende a mostrar.
La vida nos muestra toda su belleza cuando en calma estamos y en serenidad atendemos aquello que nuestra visión no logra alcanzar.
Pequeños gestos que tanto engrandecen a los demás.
Detalles silenciosos que nos abren las puertas de jardín de flores para aromar nuestras acciones.
Bellas fragancias que nos acompañan en el caminar que hemos de vivir, perfumando el sendero de la vida que esta por andar.
Camino interior que nos lleva dentro de la misma vida. Nos acoge y da cobijo en días de frio. Nos calienta y alienta en las tormentas por experimentar, para así madurar en árbol sereno, de cuyos frutos la misma vida tomará su néctar.
Vivir atendiendo desde la totalidad de árbol maduro, Semilla no más.
Serenidad, sosiego, paz que encontramos en el mismo centro donde convergen todos los caminos.
Camino de Amor. Camino de Vida.
Noviembre, 2009
Espejo
Espejo que reflejas aquello que soy,
me asusta mirarme y no reconocerme en esa visión,
Niebla que oculta sereno reflejo de nuestro interior.
Paz enmascarada en las turbulencias de vientos ajenos procedentes del exterior.
Oscuridad que impide la visión bella del nuevo día y dificulta atender la luz que brilla en el caminar por esta vida.
Desconfianza en el sendero cual pasajeros en transito de destino desconocido.
Sentirnos separados, sin ilusiones, sin ganas de nada hacer, elaborando enlaces llenos de tristeza y confusión que van dificultando la relación con los demás.
Tristeza mantenida en el tiempo, soledad enraizada en las entrañas de la misma vida, te vas llevando poco a poco el hilo que nos mantiene conectados al caudal de vida.
Dificultad para proseguir, para pensar… la vida te espera, descansa.
Silencio, escucha… déjate ser lo que ahora sientes.
Sin que nada hagas se asoma en tu rostro una sonrisa, la alegría regresa, te envuelve la vida, el calor aparece, la vida florece.
Espejo que reflejas aquello que soy,
reflejo interior que aporta sosiego, paz, serenidad.
Refleja en tu rostro bella sonrisa, sonrisa de Amor.
0ctubre, 2009
Vivir. Fluir.
En el movimiento del cambio continuo que la vida misma nos tiende a mostrar, encontrar ese espacio donde refugiarnos y sentirnos acogidos en serenidad.
Mostramos reacciones irracionales e incongruentes ante una acción, desplazándonos del centro de dicha quietud y nos distanciamos de la paz que mora en nuestro interior.
La labor del quehacer diario nos va distrayendo de dicho lugar y nos acunamos en el balanceo que nos da la danza del vivir la vida en la periferia de la dualidad.
Mirada llena de frescura, que no juzga y acoge la esencia pura que el otro no puede mostrar, por estar enredado en el movimiento de la inercia continúa de pautas labradas en el caminar, tras toda una vida por el mismo punto pasar y pasar. Surco tan profundo que nos dificulta atender aquello que es esencial.
Detalles silenciosos y llenos de Amor, ofrendados en los pequeños gestos de las acciones a realizar, que van alcanzando a quien encontramos en el caminar.
Enfocar la visión hacia aquello que sin mostrar, tratan de anunciarnos en las pausas ofrecidas dentro de esas frases dichas al azar.
Dualidad del yo. Unicidad del Ser.
Conciencia presente antes y después de sentirnos conscientes de este cuerpo/mente.
Conciencia de cuya expresión surge este yo, que nos apropiamos con mucha pasión, distanciándonos del cauce de vida de donde manamos.
Creamos presas que nos retienen en continuo engaño y sufrimiento, dificultando que emerja el cauce de corriente de una vida plena.
En el movimiento del cambio continuo que la vida misma nos tiende a mostrar, encontrar el ritmo que nos van marcando nuestros propios pasos en el caminar, para de este modo poder danzar al ritmo de la melodía que marca la Vida.
La vida son ciclos que hemos de vivir, no anclarnos en ninguna estación y dejarnos fluir en el caminar, por senderos a veces difíciles de transitar.
Senderos llenos de experiencias de cuyas lecciones vamos aprendiendo en el día a día.
Aprender para soltar la experiencia y enfrentarnos renovados a otra vivencia por experimentar.
Fluir. Vivir.
Un cielo estrellado, un yo en cada estrella, llenándolo todo el mismo infinito se asoma en la noche y entre cada estrella que resplandece un gran silencio de oscuridad,
los pequeños huecos entre las estrellas dan sensación de profundidad, de profunda paz.
La vida emergente entre cada estrella fluye en la oscuridad, brindándonos claridad en el mismo vacio de profundidad, de donde acontecen miles de formas que están por brotar.
Entre esas formas, surge el ser humano, que emerge consciente del rico caudal de la misma fuente de donde emerge todo lo demás.
Un yo necesario para deambular por la misma vida, pero no apropiarnos de su identidad, mirarlo en profundidad desde la conciencia consciente de su potencial, siendo portador de un gran Amor pleno en Compasión, pleno de alegría por no sentir apego ni separación de la misma vida.
Siendo un yo consciente desde la conciencia, expresa a la vida rico potencial que engrandece los actos y las actitudes que emergen de cada ser humano que brota a la vida.
Entre cada estrella surgen otros yos que van configurando la vía celeste del firmamento, dando sensación de continuidad, cuando en verdad todo es contiguo del mismo vacio que emana a la vida.
Un cielo estrellado, formando maravillosas combinaciones de miles de formas, que desaparecen al despuntar el alba del nuevo día que nos abraza, despertando de una larga noche llena de estrellas en la oscuridad, vacía de forma en su claridad.
septiembre, 2009
Gratitud al maestro por las enseñanzas que de él emanan, siendo portador de sabiduría de miles de años, que van pasando de generación en generación,
claridad que brota desde el mismo centro del caudal de vida, que emerge en cada frase transmitida en profunda serenidad desde la conciencia, de cuya expresión surgen bellas formas que se manifiestan en profundas frases dichas con Amor.
Gratitud al maestro por acogernos en su gran presencia y por su profunda paciencia al explicar una y otra vez la gran lección de saber soltar, para así despertar a la misma conciencia consciente de sabernos ser expresión de vida, que emana tan solo para dejarse ser lo que siempre fue.
Gratitud al maestro por su gran presencia llena de paz y serenidad que nos aporta tranquilidad, plenitud al soltar los miedos y las ataduras que nos mantenían en profundo sueño.
Gratitud al maestro por acompañarnos en el despertar a la misma vida, siendo portadores de un rico caudal que emerge del mismo vacio, para allí regresar al fusionarnos con la misma forma que empieza a soltarse para diluirse en pleno vacio, lleno en su profundidad de Amor y Compasión para el beneficio de los demás.
Gracias maestro por enseñarnos a escuchar la belleza silenciosa y presencial de de la misma conciencia a través del bello lenguaje del corazón.
Conciencia en plena emulsión, de cuya expresión emergemos todos los seres que vamos surgiendo a esta bella vida, que hemos de vivir desde la consciencia de sabernos ser expresión de vida.
Manando de la misma fuente uno, dos, tres,,, miles de seres, para así completar este gran puzle que es la misma vida.
La vida es un puzle que hemos de montar y todas las piezas creadas ya están, tan solo nos falta enlazarlas unas tras otras y de allí emergerán todas las vivencias que hemos de mostrar.
En este enlazar pasamos el tiempo en ensoñaciones y nos olvidamos de armar en presente con solo una pieza, el único puzle que esta por montar, que es la vivencia del dar en presente todo aquello que de nosotros tiende a brotar.
Puzle con miles de piezas que se unifican en vivencias diarias que hemos de disfrutar,
las piezas que están por montar están ya creadas y desconocemos al ocultarnos de las otras piezas que están por mostrar.
Miremos de frente la vida en presente, disfrutémosla y de allí emergerá la gran dicha de sentirnos unidos en la eternidad al sabernos ser todos la misma forma que de allí emergerá, forma llena de colores, aromas y bellas melodías de donde emanan miles de vivencias que hemos de sentir.
Erróneamente nos apropiamos de una identidad al creernos dueños de la misma vida, hacemos entonces de ella una dualidad confundiendo el vivir en un sin sentir.
Cuanto sufrimiento hemos de pasar por creernos tanto, por distanciarnos de los demás.
Atender entonces que la misma vida hemos de vivir sintiéndonos ser todos esa única pieza de cuya expresión surgen las demás. Pero ellas no son otras, son la misma pieza que pareciera tornarse en miles de piezas independientes unas de otras, pero si observamos con mucha atención todas las piezas son una y no más.
Disfruta la vida, comparte el saber de sentirnos ser todas las piezas que forman el puzle de la misma vida. Al atender ese instante de hermandad entre todas las piezas que forman el puzle, diluirnos libres de ataduras en un solo ser, pleno de Amor, Compasión, Regocijo y Ecuanimidad.
Así el observador se fusiona con lo observado al reconocerse en la unicidad consciente de su naturaleza esencial.
Gratitud al Maestro por permitirnos ver en la oscuridad pequeñas chispas de claridad.
Pilar, junio 2009
Quiero que seas feliz, que la vida se torne por si misma de colores y aromas para el disfrute de todos los seres.
La misma felicidad se engrandece al desaparecer las distinciones entre uno con los demás.
Ahora todos unidos en lazos amorosos, que nos mantienen en un continuo sentir de serenidad y paz, mecidos en melodías al ritmo de amor que marca la vida.
Danzarines que pasamos por la vida ofrendando la nota que a cada uno de nosotros nos corresponde emitir, para de este modo armonizar con nuestro propio fluir el caminar por los senderos que nos corresponde atravesar.
Travesía llena de experiencias acumuladas en el trayecto de idas y de regresos hacia el hogar.
Es el interior un rico hogar al que llegar tras la larga marcha por arduos senderos, estrechos caminos llenos de atajos, que nos van dispersando del gran sendero que hemos de andar.
Sendero de vida, que dejamos atrás al dispersarnos en caminos de sueños que nos mantienen entretenidos en un continuo juego malabar.
Quiero que seas feliz, bella expresión de acogida llena de amor, que la vida misma nos dispensa a cada paso y respondemos sintiendo lo mismo al expresar en nuestra mirada lo que portamos en el interior: Una gran sonrisa llena de amor.
Sabes Juan, creo que ando un poco confundida, a veces me pregunto si no estoy yo misma construyéndome otra realidad. Es como si quisiera avanzar y yo misma me fuera poniendo obstáculos,,, avanzar a donde? , quién debe avanzar? , me cuesta decir ello no soy yo,,,
Ya ves, ando entretenida en dimes y diretes, cuanto más intento racionalizar las cosas más las lio y acabo diciéndome; ya esta bien de tanto rollo, simplemente déjate ser, no racionalices,,,
continuo diciéndome; todo esta bien, camina diariamente teniendo presente amor compasión regocijo ecuanimidad, disfruta del convivir diario, comparte lo que tienes, eres afortunada por sentir la vida dentro de ti, sé feliz, reparte tu alegría ,,, y así van pasando semanas y meses, unas dudas vienen, otras que se van,,, sigo perdida en esta identidad.
Aunque a veces piense que la vida es pura magia y en unas ocasiones actúo de maga y en otras como expresión de la misma magia, pues te decía que aunque a veces piense todo ello, también sé que la vida expresa su belleza al dejarnos simplemente ser,,, y por ese vislumbrar te doy las gracias,
y así despacito disfrutando del viaje sigo el caminar con visión renovada y ganas ya no de llegar a algún lugar, sino simplemente de disfrutar del viajar de regreso al hogar emergente de este ser ya sin identidad y mágicamente al soltarlo todo, encuentro en el mismo vacio un pozo lleno de amor, donde poder disfrutar con serenidad de este ser que fluye a la misma vida.
Pilar, junio 2009
Soltar ataduras y emprender el gran viaje interior de regreso hacia el hogar, que abandonamos creyéndonos alguien y ahora nos percatamos que somos ya todo, que nada nos falta, que el vuelo volado a lo largo del tiempo no sirvió de nada, tan solo nos distancio de la puerta de entrada del corazón.
Volando muy lejos experiencias diversas fuimos encontramos, crecimos, amamos y también odiamos.
Cansados del vuelo retornamos al nido con visión renovada y ganas ya no de buscar, sino de soltar todo el lastre que tanto nos pesa y nos impide el propio camino hacia el hogar.
Soltar viejos sueños y otros por soñar, despertar a un presente que dejamos pasar por miedos, dudas, ataduras que me niego a soltar.
Dejarme ser, permitirme fluir dentro de este espacio que siempre vacio lleno esta de paz, de serenidad donde reposar de un largo trayecto de escalas y rutas dejadas atrás.
Soltar, perdonarme, perdonar esas grandes batallas que nadie ganamos y todos perdimos.
Odio atrapado quedo entre nosotros e hizo profundo dolor en nuestro interior, creando distancias insuperables por mero egoísmo, por anclarnos en posiciones cerradas e irracionales que dificultan todo acercamiento, toda disposición de decir lo siento de corazón.
Bella sorpresa nos tiene escondida el acto de perdonar, al irse soltando sin que nada hagamos el lastre acumulado en el caminar.
Perdonar, soltar, dejarse llevar sin amarrarse a ningún concepto, ideología, creencia,,, ser todo con todo y no aprisionar aquello carente de realidad.
Dejarse sentir aquello atrapado, soltar ataduras, permitirnos ver que en ocasiones actuamos desde nuestro odio mostrando palabras y actos incongruentes.
Permitirnos decirnos, te sigo queriendo lo que hiciste me hizo mucho daño, pero ya no duele, son solo palabras que se van hilando cual hilo hilvanado que se va soltando al perdonarnos desde el interior y en pleno silencio irnos distanciando de nuestro dolor, al abrirnos a la vida con un gran abrazo lleno de amor.
Perdonar, perdonarnos, despacito ir soltando ataduras y emprender el gran viaje interior de regreso hacia el hogar.
Inspiraciones gracias a la meditación, mágicamente emergentes desde un lugar sin nombre para expresar a la vida, gratitud por el más grande presente que nos han ofrendado, el regalo de vivir.
Sabes maestro, la misma vida nos pone en nuestro camino a las personas que nos ayudan en nuestro caminar.
Pasos grandes o pequeños, pero completos hemos de dar, para poder vislumbrar con la ayuda del maestro el farolillo que porta las luces que nos alumbran, descubriendo con asombro que la llama portadora emerge del mismo centro del interior de uno mismo.
Gracias.
Pilar, mayo 2009
Recuerdas Juan, cuando en una de las meditaciones de días pasados nos recordabas lo maravilloso de encontrar personas “sabias” en sus actos y en sus palabras, para de este modo tener bellos moldes en los que poder mirarnos y enriquecernos como seres humanos, pues bien, en estos días he recibido este video donde queda reflejado que cuando somos niños hacemos lo que vemos en nuestros mayores y por ello hemos de marcar positivamente nuestros actos para ser luces de bellos colores que engrandezcan esta etapa de la vida, de ella depende tanto la edad adulta.
VIDEO
Como adultos hemos de tener también unos modelos que nos engrandezcan y nos enriquezcan en el sendero en el cual nos encontramos.
Demasiados condicionamientos, ideologías, barreras, anclas que nos unen de por vida a un vivir que no es vivir sino sobrevivir. Pero un día, algo en nosotros se da cuenta de ello y empezamos a despertar del largo sueño en el que estábamos inmersos.
Todo despertar requiere su tiempo para empezar a caminar de nuevo, pero el camino no es ya exterior es interior y nos lleva dentro de la misma vida, vida que dejamos pasar con los años y recuperamos al sabernos ser, tan solo humanos. Vida que refleja aquello que somos.
Pasado y futuro quedan sin identidad y ya, en presente siempre hemos de volar, por bellos senderos de luz y color, que hacen de la vida un gran lugar donde disfrutar de este bello cambio que hemos de pasar, cual metamorfosis de la mariposa antes de volar.
Por ello, quiero agradecerte lo que nos aportas en cada meditación, en cada retiro.
Dicen que los espejos reflejan aquello que somos, pero al mirarnos en alguien a quien estimamos el reflejo que ese espejo emana es una gran luz que nos acompaña, nos guía y da cobijo en días oscuros y hace que la vida sea de colores y surjan transparentes nuestras acciones para el disfrute de los demás
Así todos unidos en un solo ser nos sentimos vida dentro de la vida.
Ni dentro ni fuera, ni arriba ni abajo, la vida se expresa en miles de formas que fluyen a ningún lugar, tan solo emanan para dejarse ser nada y todo a la misma vez.
Unidos todos en un solo ser, este se expresa en miles de formas cual expresiones de la misma vida que nos vio crecer hasta florecer, para de este modo ofrendar a la vida nuestra propia esencia, bella expresión de Conciencia de donde emanamos uno, dos , tres,,,
Pilar, mayo 2009
Gracias por estar ahí, acompañándome en el difícil/fácil caminar por los senderos de meditación que tanto nos llena, al vaciarnos del lastre acumulado en el pasar de los años.
Al ver los escritos allí reflejados, en el blog de meditación, sentí una sensación de pudor al saberme por más personas leída. Pero quiero decirte, que las palabras al expresarlas ya no pertenecen a quien las dijo, son ya de todos, son de la vida.
Por ello, ahora me siento bien y tal vez esas palabras sirvan para que otros puedan alegrarse, al observar la gran dicha que nos produce el meditar y de los cambios que se producen en la misma mente al dejar de soñar.
Esas palabras expresan lo que compartes con nosotros en cada clase, en cada retiro. Expresan lo que he leído en cientos de escritos y de lecturas, tras muchos años de andar buscando. Pero sin duda nunca encontramos, por buscar fuera y no mirar dentro de nosotros mismos. Expresan las vivencias en meditación y fuera de ellas.
La misma búsqueda empieza y termina en el mismo punto, en el mismo lugar, al atender que nosotros somos la misma vida.
Etiquetas, identidades, “ yoes” que confunden nuestro vivir y lo trasforman en miles de cuentos, de grandes leyendas y sueños soñados. Darse cuenta de ello y atender entonces lo que emerge debajo de todo ello.
Si estamos atentos, y en silencio escuchamos, percibiremos que la misma vida se expresa original dentro de este Yo, ya sin entidad, incondicionado e interdependiente y entonces diré esa si soy Yo. Expresión de vida, expresión de amor…
Quizás, el sueño soñado, no me deje ver y quedaré enganchada dentro de este cuento que me impide ver que monstruos y héroes, tan solo son objetivos que da el sentirse dentro de esta identidad, que hace que la vida sea dualidad.
Pilar, mayo 2009
Construyamos puentes entre las personas.
Puentes que facilitan la unión de todos, al acercar grandes distancias que nos separan o pequeñas distancias que nos alejan por no entendernos, por hablar en otras lenguas ajenas al bello lenguaje del corazón.
Seamos puentes entre personas, unámonos con ilusión y disfrutemos de esa alegría que todos portamos en nuestro interior.
Dar con amor, tomar con compasión y entre ambos un halo de luz que emerge del centro, del centro de dos que ya se han fundido, sintiéndose uno por pura pasión que emerge de dentro del corazón.
Seamos puentes entre personas, unámonos todos llenos de dicha al contemplar la belleza de ambos lados de la ladera. Al no mirar con atención dicha belleza, las laderas forman fronteras y separaciones. Cambiemos entonces el foco de la visión y construyamos puentes llenos de amor que unan por siempre a ambos lados, qué ello no son dos.
Nos alejamos creando distancias que nos separan y nos distancian de la gran dicha que da la vivencia de vivir la vida en compañía de los demás.
De los demás recibimos todo y ellos aportan con ilusión lo que cada cual hacer mejor, formando puentes que nos acercan.
Todo de todos y todo uno, que bello encuentro se da entre dos cuando existe esa conexión de sentirse puente que une a dos, a tres, a cien…
La compasión es un puente que tiende lazos allá donde esta instaurado el dolor de sufrir por algo ilusorio, por egoísmos carentes de realidad. Con determinación queremos que pare dicho sufrimiento y se fusione con el amor de sentirnos unidos de corazón.
Del sufrimiento allá fusionado dentro del amor, emergerá una gran llama que portará colores de vida, que darán sentido a las vivencias del convivir en el día a día.
Así fusionados sintiéndonos ser, la vida se vive con mucha pasión por atender lo que es esencial y ello es aquello que solo es, lo que siempre fue.
Unidos por puentes que nos acogen en un solo ser, permitimos que emanen de nuestro interior los frutos maduros para el disfrute de los demás.
Enlazados en un mismo puente que nos unifica a todos con todo, sentimos brotar dentro de uno mismo la más grande dicha que nos pueden dar; sentirnos ser todos la misma vida.
Reparte alegría, comparte el saber de ser solo un ser.
Quizás con el tiempo y determinación algún día logremos permitirnos que el puente levadizo de nuestra vida, que baja y sube, que sube y baja, quede por fin instaurado cómo un bello lazo en el corazón y sin nada hacer, desde allí emergerá Compasión y Amor para compartir con los demás.
Pilar, mayo 2009
Sentirnos seguros de esta identidad, de este yo ilusorio carente de vida, pura proyección, creación mental a la cual me engancho cómo un vicio más.
La mente liosa juega a despistar y entre juego y juego me dejo llevar por la somnolencia que da el soñar.
Juegos complicados, los hay también simples, pero en todos ellos se juega a jugar, ignorando siempre que el juego puede terminar en cualquier momento y en este jugar se estanca la vida, se estanca el amor, de sentirnos algo en esta ilusión de juegos jugados sin mostrar pasión. Siendo marionetas por otros movidas y carentes de corazón.
Mirar hacia adentro para vislumbrar esa luz que alumbra dentro del hogar, con sus mil destellos, llenos de colores que se unifican en un solo lugar. Hogar que da vida y llena de aromas todas las vivencias que en el día a día tienden a brotar.
Ricos manantiales de aguas transparentes que fluyen sin prisa por grandes senderos y pequeños huecos que están por tallar. Por la bravura del pasar las aguas por piedras rocosas, se van ellas tallando con formas diversas, tras miles de años de la misma agua por allí pasar.
Seres humanos que caminamos dejando huellas, dejando surcos que otros verán y vislumbraran que la vida es roce, que la vida fluye, si la dejamos cómo el mismo agua que siga su curso, que siga sus pasos, por donde correr en busca de nada, tan solo de ser, lo que siempre fue.
Porqué las personas nos creemos tanto, nos sentimos algo, cuando es todo un sueño, una proyección de la misma mente.
Porqué olvidamos fluir como el agua y ser solo humanos. Quizás, de ello se trata de vivir la vida, ni más ni menos, ni menos ni más, tan solo ser; ser humano.
Pilar, mayo 2009
Que difícil es a veces las palabras enlazar y escribir frases legibles, llenas de contenido y me pregunto contenido para quién, somos nosotros mismos quienes nos liamos con el mismo lenguaje al querer dejar constancia por escrito de aquello que es imposible de atrapar y mucho menos describir en palabras.
Nos empeñamos en racionalizar lo indescriptible con nuestro vocabulario, con nuestra mente y tratamos de poner unos límites, unas barreras a aquello que carece de entornos.
Nos limitamos a nosotros mismos y en esa limitación perdemos gran parte de la belleza que estando siempre presente ignoramos al edificar muros que separan lo que por siempre esta unido por su mismo vacio, pleno de vida. Energía que mana del caudal de vida que nos vio brotar como pequeñas semillas emergentes a un mundo que creemos crear.
Olvidamos en estos dimes y diretes, olvidamos el rico potencial de nuestro interior, olvidamos que la misma vida solo requiere ser vivida, sin identidades predeterminadas y condicionadas por caracteres domados y adquiridos en el pasar de los años.
La misma vida nos pide a gritos que dejemos de soñar y fluyamos cual corriente de rio que llega por fin a la mar. Mar salada que en su interior emanan ricas sustancias que le dan sabor y calor a tantas criaturas. Agua de rio, agua de vida, que tu sin sabor todo contienes y tan necesaria para mantenernos y seguir sintiendo.
Liosa esta mente que se cree dueña de la misma vida y cuando se observa, se inquieta, se siente insegura e intenta de nuevo engañarnos con miles de historias, miles de leyendas que nos creemos por parecer tan certeras.
Nos da medo el mismo pensar de sentirnos solos, sin nada que poder atrapar y aprisionar. Nos angustia el despojarnos de dicha seguridad que da el sentirnos algo en la sociedad. Nos quedamos atrapados en la ilusión de no querer despertar.
Quedaré dormida, soñándome sueño y mientras me ilusiono de sueños vividos y otros por vivir, me pierdo el mejor sueño, que no es más ni menos el soñar despiertos.
Despierta a la vida y sigue soñando una vez despierto.
Despierta a la vida y ve la belleza que nunca miramos por estar inmersos en sueños soñados y estando dormidos se acaba la vida sin dar más sentido que a su propio mundo y se nos pasa el tiempo sin compartir aquello que siempre estuvo presente dentro de uno mismo.
Despertar soltando ataduras, desliando nudos fuertemente atados a posiciones solo del azar.
Observar la mente, ver lo que fluye y determinar si ello es lo que somos o es tan solo un sueño o una ilusión que nos apropiamos con mucha pasión y entonces vemos que ello es solo mente, que ello no soy YO, y así veremos que este mismo yo es tan solo un sueño, una proyección de la misma mente.
Donde queda entonces este yo que asumo como identidad y ello lo encontramos al mirar la mente y con determinación tu mismo verás que ni eres alguien, ni hay algo que hacer, que tan solo somos expresión de lo intangible, conciencia que necesita para expresarse de este cuerpo/mente, pero erróneamente nos apropiamos de una identidad y no vemos que tan solo hemos de dejarnos fluir en la corriente de la vida, sin apropiarnos de este yo ilusorio.
Miremos la vida sin los condicionamientos mentales y enfoquémonos con una visión desde la conciencia y observamos desde allí que la dualidad, la separación, el sufrimiento, solo es del yo, de la identidad
Que afán tenemos el de poseer, de acaparar miles de cosas que nunca servirán para vivir una vida de plenitud.
Coleccionamos enseres, trastos inútiles que acaban llenos de polvo en cualquier desván.
Coleccionamos proyectos, ideas, pensamientos, sentimientos.
En este llenarnos, nos vaciamos de aquello que es primordial y dejamos pasar ante nuestra vista camiones enteros cargados de lastre acumulado en el mismo caminar.
Olvidamos entonces que lo primordial es soltar todo aquello y retornar al hogar emergente de nuestra naturaleza primordial. Y al reconocernos como uno más, interdependientes, plenos y llenos de vida, veremos entonces que somos totales, que nada nos falta, que todo nos sobra, que las ataduras son algo creado y que el sufrimiento es la misma paz.
Cantaras entonces lleno de alegría al reconocer la dicha que da, ser la misma vida.
El retiro ha sido tan enriquecedor en todos los aspectos. Sin pretensiones y consciente de lo irrelevante y secundario a momentos meditativos, te diré que en algunos momentos me deje llevar quizás de este juego mental al que estamos sometidos, o tal vez se abrió dicha puerta para vislumbrar que la vida es belleza al dejar de soñar.
Sé que el maestro no necesita gratitud por mostrarnos la belleza, bondad y verdad de la vida, pero quiero agradecerte de corazón estos pequeños momentos de total plenitud y sé que sin tu ayuda seria imposible vislumbrarlos.
Gracias maestro por ser, por estar ahí, por compartir.
Sonreirás, pero de verás, en este retiro te he sentido tan próximo, tan cercano en las meditaciones,,, ya sé que la mente juega a liarnos, pero… bueno, dejémoslo así.
Pilar, mayo, 2009
Compasión, en tus clases hemos escuchado en infinidad de ocasiones el significado de dicha palabra y ha sido meses atrás cuando he vislumbrado la grandeza de ser compasivo a uno mismo y a los demás.
Meditar para adquirir más sabiduría para de esta manera poder ayudar y compartir desde el interior de uno mismo el sufrimiento de los demás. Esta maravillosa interconexión entre dos seres, este mutuo darse desde un ser iguales, este compartir la visión que el otro tiene del mundo y saber enfocar su sufrimiento de la manera más adecuada para el tipo de proceso que atraviesa.
Poder ser conscientes del momento en que se encuentra la otra persona en relación a la ilusión en la que estamos inmersos y más allá de darles consejos y palabras fáciles, más allá de todo ello, acompañarles en su dolor, acompañarles de la mejor manera que nuestro corazón en ese momento les ofrenda.
Nada hemos de hacer, sino permanecer en escucha silenciosa y de nuestro interior emergerán en brotes las semillas acumuladas en nuestro caminar y el fruto de todo ello será manifestado en este darse en presente y con seguridad afloraran actos y palabras, expresadas desde un lugar sin nombre y brotaran sin interferencia de la mente y todo ello con seguridad consolara y acogerá al dolor de la persona que sufre, al producirse una interconexión entre dos que se hacen uno en el mismo sentir.
Sentir que nos envuelve en un halo amoroso, de querer con determinación que el sufrimiento vuelva al lugar de donde surgió, y al sentirnos en un reposar paciente y en una escucha acogedora, sentirnos por fin, en una aceptación de nuestro sufrimiento y al cambiar el foco de visión empezar un nuevo caminar, que quizás, nos lleve a una liberación del ancla a la que estábamos fuertemente unidos y nos impedía transitar de manera fructífera en el mundo.
Nuestros frutos, han de ser compartidos para de este modo enriquecernos mutuamente y ofrendar a la vida el regalo de ser, simplemente ser, sin pretensiones, sin esperar recompensas por el fruto que en presente ofrecemos a los demás.
Es la simiente lo que en estos momentos hemos de cuidar, para que el fruto sea dulce y enriquecedor.
Y todo ello, para concluir en un no ser que siendo, siente que no es y sintiendo no ser, más siente que es.
Paradojas del destino, que nos mantiene en continuo sueño, en un dormitar entre ilusiones y destellos de luces, que con sus múltiples colores impiden atender ese no color que es la mezcla del ensueño de todo ellos.
Un día leí, “Con (una) pasión amorosa emana la más grande maravilla: Compasión” y al unirse al Amor; fluyen, emanando vida allí donde confluyen ambos y ambos somos tu y yo, que permanecemos ajenos a la belleza de la vida, pero al unificarnos, somos nosotros y es entonces cuando somos la misma vida.
Gracias por las meditaciones, en verdad no se por qué escribo todo esto, es todo tan,,,,,,,,, quizás, es un agradecerte por todo lo que compartes con nosotros en tus clases,
es difícil por los fuertes lazos que nos unen a esta identidad el despegarnos de ella, pero con este darse cuenta de ello y atender lo que en verdad es esencial, transitaremos por esta vida con un sentir en el que estén presenten valores y virtudes que nos engrandezcan como seres humanos.
Pilar, marzo 2009
Ayer tarde no pude meditar, más bien me dio por reflexionar algunas de tus palabras y caí en la cuenta que la neblina (sentimientos, pensamientos, apegos, identidades…) me impide ver el sol.
Nos decías: No se trata de perder o ganar, se trata de reconocer en nosotros aquello que somos, de tener una visión correcta, de ver los apegos a los que estamos sometidos y saber soltarlos.
Se trata de soltar, de reconocer la fragilidad de lo que somos, de la impermanencia de nuestro yo tan asentado en nosotros.
Me hacia en silencio varias preguntas ¿qué somos? - expresión de la consciencia que esta más allá de todo entendimiento racional. Somos expresiones de Amor incondicional que erróneamente co
ndicionamos según nuestras necesidades en cada etapa de la vida.
Creemos ser dueños de esta vida y olvidamos que la vida misma es de la vida. Olvidamos que somos semillas de Amor, expresiones de conciencia que esta más allá de la propia identidad que nos hemos creado, por ello es tan importante el darse cuenta de lo identificados que estamos con nuestra identidad y con los sucesos que acontecen en el día a día.
¿Qué nos hace separarnos de la corriente de la vida? Pienso que la individualidad impuesta por el egocentrismo, por los condicionamientos y el apego a nuestra consolidada identidad.
Se trata de ver que todo en la vida corre y discurre a través de su cauce natural, que todo acontece a su debido tiempo y sin esfuerzo. Que acontece no para yo sino para la vida.
¿Quien sufre, Quién experimenta felicidad, si se han roto las cadenas que nos ataban a una identidad? Y nos damos cuenta que es el yo el causante del dolor que experimentamos a lo largo de nuestra vida.
Al llegar a casa, quise revisar algunas notas que tome en el retiro de Julio y quiero compartir contigo algo de lo que escribí en aquellos días: la intangibilidad y la lucidez forman la apariencia de los fenómenos, pero el vacio en sí no es la conciencia, el vacio solo es vacio de la forma y es el conjunto vacio-forma lo que es la conciencia, pero nosotros nos hemos apropiado erróneamente de nuestro yo y lo tomamos como real, cuando es mera apariencia, es una creación mental a la que llegamos por meros condicionamientos, lo real es que hay una conciencia a la que no dejamos expresarse, y cómo llegar a ver o sentir esa conciencia? y ello no se puede sentir porque siempre está, somos ello: vida.
Somos vida. Vivamos entonces teniendo siempre presente los cuatro pensamientos inconmensurables: Amor, Compasión, Regocijo y Ecuanimidad.
La conciencia se revelara a su debido tiempo, nada hemos de hacer, no buscarla ello acontecerá.
Los sentimientos, pensamientos a pesar de la practica espiritual seguirán surgiendo y ello debe ser así, pero lo importante ahora es que los veo pero no me quedo atrapado en ellos, no me contraigo, me sumerjo en ellos y me dejo ser, así sin más y dicho sentimiento ya sea positivo o negativo se diluye en su vacio que le dio la vida y de este modo no nos quedaremos atrapados y continuaremos viviendo y amando la vida con todo lo que ello implica.
Hemos de vivir desde el ser todo lo que nos acontece, pero no quedarnos atrapados en las fantasías e ilusiones que la mente quiere que sigamos haciendo.
Observar, reconocerlo como algo que sucede, puedo elegir identificarme pero con ello voy a sufrir, tratar entonces de no aferrarnos y de dejarnos fluir en la danza de la vida, danza de creación que todo creamos y nada persiste al fusionarse en su propio vacio de donde emano, rica corriente agua de rio que transparente todo refleja y deja fluir como canal de vida que todo contiene y a nada se apega, siempre fluyendo y emanando por este mundo que nos vio nacer.
Yo, no soy nadie, solo la conciencia, lo intangible es, permitirnos ser conciencia que ello es aquello que se da cuenta. Permitirnos ser solo conciencia. Conciencia de la intangibilidad de todos los fenómenos y de todas las manifestaciones.
Vivir es el mayor regalo que nos han ofrendado, dejemos a los demás el legado de ser y de haber vivido siguiendo el caminar de los cuatro pensamientos inconmensurables.
EL yo es una creación de la mente, una ilusión, pero a su vez es la forma de expresión de la conciencia, pero hemos de recordar que la conciencia no es el yo, la conciencia se expresa a través del yo, entonces no hacer del yo algo tangible y con vida propia, es el yo solo apariencia en la que hemos quedado contraídos. Somos intangibilidad, somos vida.
Cómo veras, siempre es lo mismo expresado de diferentes maneras y aunque a veces pareciera comprenderlo y darme cuenta de ello, al final sé, que de tan bellas palabras pocas asimile y así de nuevo, en medio de las reflexiones de esta tarde de meditación, me doy cuenta que el tiempo me devuelve al mismo punto para comenzar de nuevo lo que creí comprendido.
Me pregunto, a qué no estoy atendiendo ¡¡¡¡
Pilar, marzo 2007
Muchísimas gracias por las meditaciones, no imaginas cuanto enriqueces mi vida.
Ahora me permito y he conseguido encontrar ese espacio maravilloso en el cual hasta el “yo” sobra.
Soy feliz por el sendero en el que transito y continuo adelante aprendiendo de todos y de todo lo que la vida me brinda a cada paso.
¿Tengo dudas?, si, las tengo; pero ahora cuento con el espacio necesario donde poder expresarlas y caray, ya no importa la respuesta, pues he aprendido que todo acontece a su debido tiempo, toda respuesta llega en el momento adecuado, nada se expresa fuera del orden implícito del ritmo sincrónico de la melodía de la vida.
Es en las pausas donde he de prestar la máxima atención y lucidez, pues es allí, en la cesación de todo sonido, donde se manifiesta lo no manifestado, es allí donde encontramos claridad y lucidez.
A veces, cuando medito siento algo especial, difícil de expresar. Sé que ello es secundario e irrelevante (pero en ocasiones continúo teniendo miedo), sé que lo importante es la comprensión del ser que soy, la actitud que tomo ante la vida.
Meditar, reflexionar no son validos sino encarnamos lo que vamos adquiriendo y aprendiendo.
El camino de la vida no tiene principio, ni final. Creemos ser alguien y la realidad es que somos creadores de nosotros mismos, yo me creo a mi misma día a día, este yo que he creado es una ilusión, existe pero esta vacio de realidad.
Las meditaciones han hecho que empiece a brotar en mi interior la semilla de la comprensión y del amor.
Me he permitido perdonarme y perdonar algunos aspectos de mi vida fuertemente arraigados.
Me permito ser feliz y es esta felicidad la que quiero compartir contigo a través de estas líneas que te escribo.